Por Abelardo Escobar
Hasta hace tres o cuatro décadas, Juárez se encontraba en auge por la industria maquiladora, que no sólo absorbía la fuerza laboral de los papás y las mamás de las familias juarenses sino que atraía a miles de hombres y mujeres de diversas partes del país.
Las largas jornadas laborales y la carencia, desde entonces, de una política social que propiciara la infraestructura necesaria para atender a los hijos de esas familias trabajadoras, con guarderías, escuelas, servicios de salud, áreas deportivas y recreativas, nos ha colocado en buena parte en la crisis social y de seguridad que hoy vivimos.
Estamos conscientes que el problema de la inseguridad es crítico y el Gobierno Federal lo está atendiendo como tal, pero la ciudad no puede reconstruir su tejido social sobre la base exclusiva de patrullajes y el sometimiento de la delincuencia.
Tenemos que atender, como lo estamos haciendo, el rezago social en infraestructura y servicios para que los juarenses recuperen la confianza en el futuro y se fortalezcan los lazos de la solidaridad ciudadana.
La delincuencia   y la violencia que ésta genera se combate, también, con servicios de salud eficientes y al alcance de todos, con educación de calidad, con acciones enfocadas al desarrollo social, con empleos dignos y con una economía fuerte. Todo esto lo podríamos expresar en dos palabras: justicia y equidad.
Bien podría el Gobierno Federal concentrar todos sus recursos en la seguridad y dejar para después, como se hizo en el pasado, la inversión en lo social, porque además es una inversión cuyos resultados comenzarán a conocerse al paso de los años, pero no es una solución de percepción la que buscamos.
No es una campaña mediática ni electorera la que está al frente de esta estrategia. Lo que da vida al programa ¨Todos Somos Juárez¨ es un trabajo real, construido mano a mano con la ciudadanía y con todas las instancias de gobierno que participan en el día a día.
Los avances que hoy mostramos a 100 días de haberse puesto en marcha los trabajos, son una prueba de que sí se puede, de que sí es posible recuperar nuestra ciudad, en forjarle un mejor futuro dentro de la ley, con seguridad y desarrollo económico.
En el Gobierno Federal seguiremos trabajando ininterrumpidamente, antes (como lo hemos hecho) y después del proceso electoral, sin importar los resultados de la contienda.
Estimados servidores públicos de los gobiernos federal, estatal y municipal.
Señoras y señores de los consejos ciudadanos:
Todos sabemos que el inicio no fue fácil. Sabíamos que iba a ser así. Lo dijimos desde el principio: no hay soluciones mágicas. Pero hemos avanzado con resultados que acreditan la buena intención de los gobiernos para hacer las cosas de manera diferente. Junto a la ciudadanía y con la ciudadanía.
Durante el proceso de ejecución de las 160 acciones hemos incurrido en atrasos y cometido errores, pero nunca por indiferencia o abandono. No somos alérgicos a las críticas, por severas que sean, cuando la finalidad es corregir, es aportar o marcar la diferencia conceptual.
Pero cuando se descalifica insistentemente todo, lo único que se alimenta es la desesperanza y la apatía ciudadana, que es caldo de cultivo para quienes pretende un Estado de Derecho vulnerado para mantener sus actividades ilícitas.
Juárez tiene todo para salir adelante y el Gobierno Federal está aportando los instrumentos que le pueden ayudar a salir más rápido.
Estoy convencido de que así será y su participación dentro de los Consejos Ciudadanos son la mejor garantía de que los ciudadanos volverán -volveremos- a hacer de Juárez la ciudad segura y próspera que todos añoramos.

Commentarios

Leave a Comment

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: