Por Sergio ARMENDARIZ./

Un nuevo cuento parece empezar a cobrar vida, los comunicados del “grupo” que secuestró y liberó a Diego Fernández de Cevallos en el inicio de este invierno, además del experto, sensible y culto proceso de desarrollo simbólico del referido secuestro, denominado por el “grupo” como una “aprehensión”, hacen pensar de inmediato en un estilo literario con cierta moderación poética, plenamente conocido en la historia reciente de la nación y efectuado por el personaje histórico también conocido como el Subcomandante Marcos.

Una forma o estilo expresivo que posee un aroma literario inconfundible, antes contextualizado en la zona rural, indígena específicamente, hoy, una vinculación semántica y sintáctica, propiamente semiótica, en la dimensión interpretativa de lo urbano, de una autodenominada “Red de Transformación Global”.

El sabor irónico está plasmado en el espíritu íntegro de los escritos, su formato a comunicado o proclama es también abiertamente perceptible, el dominio de la historia y de sus hitos significativos resulta altamente identificatorio; pero sobre todo, el manejo magistral del proceso simbólico acompañado de una conceptualización filosófica, antropológica y sociológica poderosa, hacen calcar mucha de su expresiva en el molde de los “escritos” del neozapatismo de la década última del siglo y milenio anterior.

Reitero que se percibe un tono poético más moderado y deliberadamente inhibido, sin embargo, las ideas fuerza de libertad, justicia, legalidad y violencia legítima transestatal, son muy claramente notorias en su discurso. Aparte del estilo ubicable, es importante recordar la gramática filosófica en la terminología del “Todos”, “Ellos” y “Nosotros”, perspectiva fenomenológica humanista que arrastró multitudes en un país que lo vio en determinado momento como el auténtico líder no solamente de la izquierda, sino de un conglomerado mayor y masivo de la República, imposible olvidar el carisma generado en sus momentos de mayor gloria.

Una “…reapropiación constructiva de la violencia legítima…”, expresión de cuño neozapatista urbanizado en la red de transformación global. No hay que olvidar que el personaje se apareció de manera impactante en un momento de gloria y certeza del priismo, allá por 1994, en el ocaso sexenal de otro aparecido, Carlos Salinas de Gortari, donde el aparecido “Jefe” Diego, volviendo casi como “Niño Dios”, regalado a Felipe Calderón, jugaba un papel de primordial importancia en la vida de la sacudida República.

Hoy, con un priismo ensoberbecido ante el año 2012, con su príncipe dinosaurio en plan de futuro monarca de telenovela, se aparece con escándalo mediático y con aire de misterio genial, una vez más la impronta del mito genial mexicano, ya no teatralizando desde algún lugar del sureste nacional, ahora, desde la tribuna ubicua de la “Red de Transformación Global”, con la nueva versión del “…Todos somos Marcos…” Tiempo de  aparecidos y recordamos al clásico: “…El pasado no ha muerto, es más, ni siquiera ha pasado…”

Commentarios

Leave a Comment

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: