CIUDAD JUÁREZ.- Por todas los muertos de la violencia, pero de manera particular por las víctimas del gremio de la Salud, la tarde de este martes fue oficiada la Santa Eucaristía.

El servicio religioso fue oficiado por el obispo Renato Ascencio, quien fue acompañado por el Vicario General René Blanco y por la mayoría de los sacerdotes de la Diócesis.

El propósito de esta misa fue pedir al Señor la paz para las víctimas, para los gobernantes, para los criminales y para la sociedad en general.

De manera particular, fueron mencionados los nombres de los médicos Guillermo Ortiz, Alfonso Rocha y Alberto Batancourt, así como la enfermera Marisela Escobedo, asesinada a las puertas del Palacio de Gobierno en Ciudad Chihuahua.

Se pidió que las autoridades puedan cumplir su responsabilidad de brindar seguridad a sus gobernador.

Asimismo se pidió que aquellos que pertenecen a grupos delictivos y sean operadores de violencia, recapaciten, se arrepienten y dejen el camino del mal.

Asimismo se pidió por las organizaciones que trabajan por la paz, y se recordó que la paz para la comunidad se gana participando.

Asimismo, fue pronunciada por el obispo una plegaria eucarística de reconciliación, que en pocas ocasiones en utilizada durante las misas.

El mensaje de la homilía fue leído por monseñor Blanco, por encontrarse el obispo enfermo de su garganta, se indicaría posteriormente.

Asistieron integrantes del Comité Médico Ciudadano, así como un representante de la Barra y Colegio de Abogados, quien pidió incluir en las oraciones a los miembros de ese gremio que también han sido asesinados.

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