Por  Mario Héctor Silva./

Humillante revanchismo./

En medio de la crisis política y económica que amenaza la estabilidad y rumbo del recién iniciado gobierno municipal, el alcalde Héctor Murguía decidió quitarse la máscara de la diplomacia y de la hipocresía, para iniciar no solamente una corrección al desastre financiero que heredo del gobierno anterior, sino sacudirse a cuando menos 400 trabajadores de “confianza” a fin, nos cuentan, de adelgazar el gasto del Ayuntamiento.

Y en esos estertores de la política, tan veleidosa y caprichosa, según quien gobierna, Teto no se ha medido para echar abajo a centenares de trabajadores que alguna vez sirvieron y constituyeron parte de ese enorme capital político tricolor, que mantiene aun, a los gobiernos priistas, no solo de Chihuahua, sino de todo el país.

En esa coyuntura, hace apenas unos días, Teto decidió instruir a varios mandos medios de su gobierno en diferentes áreas, para destituir bajo amenaza y por el uso de la fuerza pública –si fuera necesario-, a empleados identificados con el anterior gobierno de José Reyes Ferriz.

Aplico de facto una política facistoide para correr, con la burda promesa de pago a futuro y sin garantías, a centenares de trabajadores.

Una de las afectadas, hija de un amigo periodista, relato haber sida victima de terror, cuando una mañana de esta semana, se acerco una mujer identificada como Silvia Nájera, para exigirle que dejara su espacio laboral de forma inmediata, amenazándola de que, de lo contrario, la sacaría con el uso de la policía.

La joven mujer, que se había ganado el espacio –no por la influencia, ni recomendación de su padre-, sino por la calidad de su trabajo y conocimiento, asustada y en medio de ese penoso trance, decidió retirarse ante la inamovible mujer que descargo toda su furia para dar cumplimiento al ordenamiento gubernamental.

Y ese no fue el primer caso de acoso y de prepotencia para correr humillantemente a los empleados. Recientemente hubo otro caso, también de otra mujer, que fue despedida por instrucciones de uno de los incondicionales del alcalde Murguía, pero que tuvo que recular, ante el tamaño de la influencia y protección de la cual gozaba, pero que la mujer, honesta y sencilla, ni siquiera presumió.

Hubo entonces contraorden y el hombre de las confianzas de Murguía que no tuvo el menor asomo de recato y criterio, metió su cabeza por debajo del escritorio.

Acción legal.

Por ahora se sabe que este fin de semana un grupo de trabajadores despedidos podrían iniciar una serie de acciones de carácter legal en contra del gobierno de Teto Murguía, no solo por la manera en que están siendo despedidos, sin la indemnización correspondiente en apego a sus derechos laborales, sino por el trata inhumano, déspota y humillante de la que han sido víctimas.

Alguien ha empezado a sugerir que los trabajadores mal tratados recurran a la Comisión Estatal de los Derechos Humanos y han empezado a solicitar la intervención de la recién creada Secretaria de Trabajo y Previsión Social, del gobierno del Estado, para que se estrene ante semejante denuncia.

En ese contexto, las fuerzas políticas que cohabitan en el gobierno local, han decidido agacharse y han preferido asumir una ofensiva en contra de otras presuntas irregularidades y fallas de los gobiernos, de las que buscan sacar mayor raja política como es el caso de Transporte  Semimasivo y el desorden financiero que mantiene encajonado al Ayuntamiento de Juárez.

El merito priista.

El grupo político Unidad y Participación entregara en los proximos dias un reconocimiento ‘Al Merito Priista’ 2010. Dos hombres serán galardonados con una presea; uno de ellos es Sergio Natividad, uno de los principales operadores de la campaña política de Héctor Murguía que fue asesinado hace apenas unos meses, pero cuya labor en gestión política le reconocen sus amigos.

Y el otro es, Santiago Nieto Sandoval, considerado por no pocos como una institución dentro del priismo.

Ambos serán galardonados con la presea ‘Al Merito Priista 2010’ que anualmente entrega Unidad y Participación A.C.

La presea consiste en una escultura, cuya obra fue diseñada por el arquitecto Eduardo Varela, que se sustenta en los tres principios fundamentales del orden: Ley, Autoridad y Justicia.

Comentarios: elpolitikon@gmail.com

Commentarios

Leave a Comment

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: