Por Jaime GARCÍA CHÁVEZ./14 de Octubre./

En estos días el informe de gobierno de César Duarte, replicado en algunos otros de los principales municipios, ha dado una imagen de Chihuahua que no se corresponde con nuestra realidad. Se ha edulcorado la información y menudean la fantasía, primeros lugares nunca demostrados que hacen de la entidad un ente de papel, de discurso, de frases y palabras. La realidad es otra y en este artículo únicamente pretendo reseñar y compartir. Reseño los datos que se contienen en un estudio publicado por el periódico Excélsior (11-X-2011) y de la autoría de Mario Luis Fuentes –director del Centro de Estudios e Investigación en Desarrollo y Asistencia Social (CEIDAS)– bajo el título de “Chihuahua: entre pobreza y violencia”. Esta reseña sólo sintetiza la información con unos cuantos agregados y comentarios (llamadas) y, lo importante, comparte para vuestra información la otra cara de Chihuahua.

Es importante, de entrada, decir que CEIDAS es un organismo serio y consistente con el que colaboran distinguidos personajes de la academia y la política como Saúl Arellano Almanza, Rolando Cordera, Miguel Concha, Jesús Kumate, José Woldenberg y Miguel Székely Pardo. Investigan y publican, develan el rostro del país y sus regiones, frecuentemente oculto en los informes gubernamentales y no se diga en los discursos a modo y la propaganda pagada.

El estudio se contrae a esta última década que Chihuahua ha sido gobernado por el PRI (desde 1998 el Ejecutivo estatal ha sido tricolor) y, por tanto, la responsabilidad en la medida que se decante corresponde a políticos del viejo régimen autoritario.

Retroceso en atención al rezago social.

Se reconoce el avance en la materia, “su posición relativa a escala nacional”. Sin embargo, durante la década 2000-2010 presenta un historial de caída. En 2000 ocupaba el lugar 26, es decir el séptimo mejor; en 2005 retrocedió al lugar 24, o el noveno mejor; y en 2010 bajó al lugar 23, o al décimo mejor. Aquí el documento de CEIDAS no es lo suficientemente claro para los legos, y se ha de entender que hemos venidos cayendo. En este sentido, a pesar de su posición como la décima entidad con menos rezago del país, el porcentaje de personas mayores de 15 años con educación básica incompleta es de 40.1%, mientras que a nivel nacional el promedio es de 41.1%. A pesar de que la cifra dice mucho, es escalofriante.

El porcentaje de niñas y niños de 6 a 14 años que no asisten a la escuela es de 5.41%, debajo de la media nacional que es de 4.77%. Esto significa que en el estado había, en 2010, 24 mil 280 niñas y niños sin oportunidad de asistir a la escuela.

Llamada uno.- César Duarte, en su informe se concreta a decir que la cobertura es al 100% en bachillerato y universidad, soslayando el daño estructural que se arrastra en esta materia, y cuando nos dice que “Chihuahua es el primer estado que logra dar espacios a todos los jóvenes estudiantes”, evade a su vez referir a los jóvenes que no llegaron a solicitar matrícula y que están desocupados o en la maquila y ya vieron truncada la posibilidad de acceder a la educación superior.

Llamada dos.- En contraste, el gobernador dice en su informe “mantenemos la bandera blanca de alfabetización”.

La cuestión indígena.

Según CEIDAS Chihuahua tiene una de las poblaciones más importantes de lengua indígena. El censo de 2010 reveló que había 104 mil personas de 5 años en adelante que hablan alguna lengua nativa, predominantemente el tarahumara (80% u 80 mil personas) “que viven en las más precarias condiciones en la sierra que lleva su nombre”. Los niveles de bienestar entre la población general y las comunidades indígenas reportan “una desigualdad de inmensas proporciones”:

El promedio general de ocupantes de una vivienda es de 3.6, pero en las zonas indígenas es de 4.8. El 88.2% de las viviendas del estado tiene agua potable, en municipios como Batopilas sólo el 13% la tiene. Mientras el 6.4% de las viviendas del estado carece de drenaje, en las zonas indígenas el indicador es de 80% sin este servicio. En cuanto a disponibilidad de bienes (refrigerador, lavadora, televisión, teléfono, computadora, etc.) el promedio estatal con carencias de este tipo es de 1.6%; en municipios como Batopilas el índice es de 40%. Es decir, sólo 2 de cada 10 viviendas tienen refrigerador; 9 de cada 100 tiene lavadora; 1 de cada 4 tiene televisión; y sólo el 0.2% tiene acceso a las nuevas tecnologías. En Batopilas, según el censo de 2010, de 3 mil 097 viviendas habitadas 82 tiene computadora y sólo 17 cuenta con internet.

Fábrica de pobres.

“Si la caída en la posición relativa de la entidad en materia de rezago social es preocupante, el incremento en los niveles de pobreza lo es aún más”, dice el estudio. Según el CONEVAL (Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social) Chihuahua ocupa la tercera posición en el incremento absoluto en el número de pobres registrados entre 2008 y 2010 en todo el país. El estado contribuyó con 250 mil personas como incremento de la pobreza nacional en ese periodo. En términos relativos, ese factor se elevó de 32.4% a 39.2%.

El factor violencia.

El estudio sostiene que Ciudad Juárez es conocida como “la capital nacional de los homicidios”, pero hay otro tipo de violencias que terminan con la vida de personas: Entre 2001 y 2009 se contabilizaron casi 30 mil muertes por accidentes, suicidios y homicidios. Las cifras se dispararon entre 2007 y 2008: en los años anteriores hubo en promedio 2 mil 523 fallecimientos anuales por las causas señaladas, pero en 2008 la cifra creció casi 98% respecto al 2007 con 4 mil 931 decesos; en 2009 creció a 5 mil 768, y las tendencias iban en incremento para 2010 y 2011, ya en el gobierno de César Duarte, quien en su informe y la publicidad que lo rodeo, afirma que “se abatió el 100 por ciento de los secuestros”; y durante su discurso afirmó que “se abatió el 50 por ciento del índice delictivo”.

Llamada tres.- Se emplea información efectista en materia de secuestros e índice delictivo sin expresar la metodología y comprobar su pertinencia para el conocimiento de la realidad. Sin decirnos la enorme cantidad de quienes sufren un delito y ya no lo denuncian, el grado extremo de la impunidad porque la padecen en alto grado de miedo por las represalias y optan por no confían absolutamente nada en el Estado.

Numeralia.

Estos datos son para no olvidarlos, según CEIDAS:

6.8% creció la cifra de pobres en la entidad en 2 años
24.6% de la población del estado se considera no vulnerable
2 mil 523 fallecimientos violentos entre 2007 y 2008
5 mil 768 decesos violentos en 2009
104 mil personas hablan lengua indígena
40% no completó la educación básica

Llamada cuatro.- CEIDAS trabaja con datos oficiales, estadísticas del INEGI, el CONEVAL y otras instituciones nacionales e internacionales, y son información “dura”. Nos hablan de un rostro diferente al que maquilla el gobierno actual.

En el mensaje final de su informe, Duarte se pierde en su retintín: “Reitero que el poder es para poder… y no para no poder”; pero cuando nos dice que “El cielo bendiga a Chihuahua”, es porque de alguna manera lo ve en el infierno.

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