La protagónica acción de Clara Torres, que vuelve asomar la cabeza, fue un ‘madrazo’ a la vida inútil del ‘Pito Pérez’ del gobierno de Chihuahua, que no ha podido tomar el liderazgo real que se requiere en la entidad, sin dejar de pensar, primero, en sus frivolidades, afanes e intereses políticos personales…

TORRE FUERTE

*La vida inútil del ‘Pito Pérez’ de Chihuahua

*Abandono de hospitales, ¡todos somos culpables!

*Víctor Quintana, en el carrousel de la opinión

*Los gobiernos, cada cual con su agenda política

* El Congreso del Estado espera ‘línea’ del gobernador

 

La vida inútil del ‘Pito Pérez’ de Chihuahua /

Clara Torres Armendáriz, la exdiputada del PAN y amiguísima del fallido precandidato presidencial de ese partido Santiago Creel en el sexenio de Vicente Fox, logró tejer en unos días, lo que no ha podido hacer el gobernador de Chihuahua, Javier Corral Jurado por sus gobernados:

Investigar y poder resolver la preocupación de todos los juarenses por la alta tasa de mortalidad y los múltiples enigmas surgidos en la disparidad de cifras de contagios, número de muertes, hospitales y en general toda la atención del área de salud en el gobierno por la pandemia del Covid-19, que en su incapacidad y falta de oficio, se le ha complicado al gobernador panista del estado de Chihuahua.

Y dicen que para que cuña apriete, tiene que ser del mismo palo. Clara Torres, es la hija del ‘Dino’ de los azules en Juárez, Alberto J. Torres,  y la misma funcionaria que recién iniciado el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, le aventó el arpa al presidente de México, cuando se enteró de que no habría mayor presupuesto para el programa nacional de Estancias Infantiles.

Ha regresado por sus fueros en la organización denominada ‘Por Juárez, no más muertes por Covid’, impulsada por un grupo de ciudadanos que encabezan otras agrupaciones civiles y que demandan cuentas claras en torno al problema del Covid-19, que trae ‘lampareado’ a medio mundo.

Clara y sus amigos, algo parecido al Club de Toby, pudiera pensar uno, se ha jalado también a los senadores de Morena, Cruz Pérez Cuéllar y del PAN, Gustavo Madero, y a los diputados locales, Benjamín Carrera y Jesús Valenciano, éstos desaparecidos totalmente del mapa en los últimos meses, para exhibir la incapacidad e incompetencia del mandatario estatal, que es muy bueno para correr, jugar golf, dedicarse al tenis, e incluso con capacidad para la oratoria y el parlamentarismo, pero que se ha dado de topes contra la pared en las cosas del gobierno y de la administración pública.

Como se le vea, la protagónica acción de Clara Torres, que vuelve asomar la cabeza, fue un madrazo a la vida inútil del ‘Pito Pérez’ del gobierno de Chihuahua, que no ha podido tomar el liderazgo real que se requiere en la entidad, sin dejar de pensar, primero en sus afanes e intereses políticos personales. Y sino, que alguien le pregunte, por cierto, a su ‘socio’, el senador Gustavo Madero.

En su cuarto año de gobierno, Javier Corral todavía no le encuentra la manija a la cosa de la administración pública.

El pobrecillo del gobernador no halla la puerta. Y el fin de semana pasada tuvo que hacerse hasta la prueba del Covid-19, luego de temer algún contagio por su relación tan cercana y “los besos” –dicen los malpensados-, con el alcalde de Juárez, Armando Cabada Alvídrez, que dio positivo al coronavirus, y que lo tiene aislado y gobernando Ciudad Juárez desde su casa.

Es más, las horas previas al resultado de los exámenes de Corral, el presunto contagio del gobernador de Chihuahua, provocó pánico entre la gente cercana al mandatario en Palacio, que no hallaba ni donde ocultarse ante el temor de ser víctimas del Covid-19.

Volviendo al asunto de la Comisión del Senado de la República que en breve viene a Juárez, fue sencillo para la exdiputada local, que sabe mover el pandero de sus relaciones políticas, tocar aquí y allá las puertas, y encontrar una abierta, para que alguien se digne explicar, qué es lo que está sucediendo y que están haciendo mal las autoridades de los tres niveles de gobierno en Ciudad Juárez que registra una tasa de letalidad del 25 por ciento, relacionado con el número de contagios, y que supera a países como Bélgica o a localidades como Culiacán, Sinaloa, que se había hecho la mitad de pruebas de covid-19.

Nadie tiene la tasa de mortalidad que tiene Juárez.

La petición fue hecha al senador José Narro Céspedes, para formar una comisión de diagnóstico para saber qué es lo que esta realmente sucediendo en Juárez, de una tasa de mortalidad que no se tiene en México ni en el mundo.

Ya el senador adelantó que uno de los grandes problemas que tiene no solo Juárez, sino todo el país, es el problema del método para hacer pruebas, de las que el subsecretario Hugo Lopez-Gatell sólo acepta las de laboratorio, y que indiscutiblemente ‘chocan’ con la realidad  y el número de los decesos que se registran en muchas regiones del país.

Vendrá pues la comisión y representantes de la Secretaria del Trabajo, del Seguro Social y de la Comisión Federal para la Protección contra los Riesgos Sanitarios.

Es decir, que las cosas, quiérase o no, se van hacer a la manera de Clara Torres y no del gobernador de Chihuahua, Javier Corral. Y aquí serán cotejadas todas las variables en torno al cumplimiento del decreto y desacato de la población. Quizá se pueda entender por qué Juárez concentra poco el 83 por ciento de los decesos que ocurren en la entidad.

Asegura Clara Torres que no existe ningún interés punitivo, ni castigos para los responsables del desorden, pero deja suelta la madeja, y afirma que si la autoridad lo considera, entonces que haga su trabajo.

Pero el ‘Pito Pérez’ de Chihuahua está escondido debajo de la cama. El tipo está  aterrorizado, sufre de parálisis y, dicen, que también tiene alergia al trabajo.

 

Abandono de los hospitales, ¡todos somos culpables! /

Un buen amigo y excelente periodista identificado a la ‘4T’ me escribió hace unos días para hacer una aclaración con respecto a los hospitales abandonados y a la responsabilidad de los funcionarios que hicieron un mal trabajo en el sexenio del exgobernador César Duarte.

Presumimos que el exsubsecretario de obras públicas en la frontera norte, Everardo Medina y el exsecretario de salud, Pedro Hernández, fueron los cómplices del prófugo exmandatario de Chihuahua, y que por alguna razón o protección del gobierno, han podido librar las órdenes de aprehensión giradas en su contra por parte de la Fiscalía General del Estado.

Inclusive, especulamos por lo que otros han dicho en prisión, de que algún testaferro de la Fiscalía General del Estado, a nombre del Fiscal César Augusto Peniche, se ha encargado de cobrarles la ‘cuota’ para que no pisen la cárcel de la capital.

Pero mi amigo, y muy posible simpatizante del presidente Andrés Manuel López Obrador, asegura que esa idea, de hacer creer que los hospitales fueron abandonados por César Duarte, es de las mejores historias que le han ‘pegado’ al gobernador Javier Corral, porque realmente quien los abandonó fue él, el mandatario panista.

César los construyó hasta donde le alcanzó el tiempo y simuló una inauguración, pero al iniciar el gobierno de Javier Corral, ya se sabe que fue tanta la irresponsabilidad que ni siquiera puso un guardia para evitar el saqueo y el vandalismo a la estructuras que quedaron incompletas.

Ni siquiera un centavo del presupuesto estatal ha ido a parar desde que tomo el gobierno a finales de 2016 a esos monumentos a la corrupción, ‘genialidad’ de Everardo Medina, el empoderado pariente de César Duarte.

Corral sembró esa idea y se la vendió así al gobierno federal, para zafarse de su responsabilidad como gobernador.

Hubo abandono y negligencia del gobernador Javier Corral, pero también hubo saqueo financiero y muchas irregularidades en la construcción de las obras que se les endilga al exsecretario de salud, Pedro Hernández, quien era solo un funcionario ‘pantalla’ para el movimiento financiero y al ejecutor de las obras más generosas en materia de recursos para el exgobernador de Chihuahua, Everardo Medina.

Al gobernador le gusta la frivolidad y el ‘circo’. Prefiere obras de relumbrón, y hasta repudiadas como las que se plantean con el proyecto de transporte en la Tecnológico (BRT-2), que resolver las necesidades de infraestructura para la salud de los juarenses.

Bajo esa condición, exfucionarios del gobierno y el propio César Duarte, el gobernador Javier Corral, los constructores y los medios de comunicación y periodistas, que no supimos advertir el inconcluso final de esas obras, todos, somos culpables.

Pero de que es válida y sigue vigente la parodia del pasado viernes en este espacio, en torno a lo expresado por el subsecretario de salud del gobierno federal, Hugo López Gatell, de que 307 hospitales se quedaron abandonados…y ahora me acorde de Everardo Medina y de Pedro Hernández, es muy cierta.

Hubo abandono, negligencia y corrupción, y Javier Corral está obligado a encerrar a Everardo Medina y a Pedro Hernández, que dígase lo que se diga, son el hilo más delgado de la madeja.

 

Víctor Quintana, en el carrousel de la opinión /

Subvencionado por la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez (UACJ), que lo empoderó académicamente, gracias a la fortuna de tener en la cúpula de poder a un hermano que pudo llegar a la Rectoría de la Máxima Casa de Estudios de Ciudad Juárez, bajo la gracia del gobierno estatal de Reyes Baeza, el exdiputado Víctor Manuel Quintana Silveyra, se ha subido de nueva cuenta al carrousel de la opinión en el periódico de los zurdos: La Jornada.

La realidad es que el hermano del ‘Chito’ Quintana (Jorge Mario) salió mal y por la puerta trasera de Palacio.

El gobernador de Chihuahua, Javier Corral fue demasiado complaciente en el ejercicio de gobierno con un hombre que prácticamente nada hizo para transformar la realidad de miles de jodidos en los lugares más apartados del estado de Chihuahua. Un hombre que tuvo fuertes diferencias con sus subalternos, uno de ellos, el exsubsecreario de Desarrollo Social en la frontera norte, Hugo Almada Mireles, y el otro, Jorge Muñoz, que en su momento, exhibió la corrupción y las irregularidades y fisuras en la secretaría de Desarrollo Social.

Y un puñado de panistas en la cúpula de poder lo sabían desde hace tiempo. Se lo dijeron en corto a Corral, pero el gobernador de Chihuahua prefirió hacer oídos sordos y proteger al amigo de la izquierda para conservar lazo y relaciones con la gente de la capital del país.

Hoy, el investigador social y flamante exfuncionario del gobierno de Javier Corral, el hombre que no creyó en el proyecto del ahora presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, ha vuelto a la trinchera de la opinión pública en la capital del país.

Su impecable artículo periodístico: ‘Juárez: al sur de la Pandemia’, publicado la semana pasada en el influyente rotativo, donde describe las condiciones de pobreza y de la letalidad, distintivo de la “multivulnerada ciudad” por el caso y los efectos del Covid-19, y los contagios en la industria maquiladora, deja pasmados a más de uno, que seguramente no le conoció como funcionario público y como responsable de la política social en el gobierno estatal de Javier Corral.

Habla con asombrosa profundidad y conocimiento de los problemas de la precariedad, del transporte, de la falta de servicios, de la mala alimentación, de las bajas defensas de la población, mucha de ella migrante en Juárez, de la extrema pobreza en Chihuahua, pero no aporta una sola línea para hablar de su responsabilidad en el gobierno y de los fracasos, a la confianza que le fue otorgada por el gobernador.

Habla de que los trabajadores ya no pueden resistir más tiempo sin laborar, o con el sueldo ‘pelón’, sin estímulos ni bonos. Fácil decirlo y escribirlo desde otra condición social totalmente distinta, la de un hombre que se dice de izquierda, pero que vive y gana como los mejores hombres de la derecha en este país.

Y no es nada nuevo. Víctor Quintana Silveyra es un hombre que tiene percepciones de más de 200 mil pesos mensuales, es decir poco más de 2 millones de pesos anuales, y que ha transitado ya por varias décadas con los hombres del poder político y académico, en esa clase ‘premier’, que todo lo ha podido en el país.

Opina hoy con mucha facilidad, soltura y manejo sobre una clase trabajadora indefensa de la maquiladora y una población que sobrevive cada día, y por la que algunos aseguran, que Quintana nada hizo cuando estuvo al frente del poder en Desarrollo Social.

Los jodidos siguen jodidos en Chihuahua, pero el académico e investigador docente de la UACJ ha vuelto a treparse en el carrousel de medios y de la opinión política y social más conveniente, que lo pone de nueva cuenta en el aparador de la política.

 

Los gobiernos, cada cual con su agenda política /

Lo compartió hace apenas unos días en su generoso chat de Cifras, Datos y Más, el buen amigo y periodista, Federico Guevara.

El reporte que da cuenta del presunto rompimiento del pacto federal por parte del gobierno de Andrés Manuel López Obrador y la intrincada reacción de los gobiernos estatales que amenazan con iniciar un acto de “inconstitucionalidad” contras las acciones del líder de la ‘4T’.

Los recortes de los ingresos como de las facultades de los gobiernos, es uno de los varios acuerdos de los gobiernos de Tamaulipas, Nuevo León, Coahuila, Michoacán y Durango. Los estados del Noreste.

Por separado, hacen lo propio Chihuahua, Jalisco y otras entidades del país, que por igual han pegado el grito en el cielo, y reniegan del gobierno de López Obrador en materia de equidad fiscal.

Los senadores y los diputados traen su propio cuento, y en Chihuahua,  lo citamos arriba, la inacción de los gobiernos ha provocado también que agrupaciones sociales de la entidad se brinquen al gobernador Javier Corral a quien el gobierno –por lo que se ha visto, y a juzgar-, le interesa un soberano pito.

Cada cual trae su agenda en medio de la gran crisis de pandemia que vive el país y los efectos colaterales que ya han ocasionado serios estragos en la economía y en el bolsillo de todos los mexicanos.

Mesas, protocolos, gobiernos, sectores, proyectos y millonarias pérdidas económicas son materia de análisis de quienes gobiernan, pero los esfuerzos lo hacen por separado y con una visión distinta y muy particular, según las necesidades de cada quien.

Cada uno pelea su batalla y le grita al presidente.

 

El Congreso del Estado espera línea del gobernador /

Los ‘excelsos’ diputados del Congreso de Chihuahua esperan la línea de su gobernador.

Se ha programa reunión en el Congreso del Estado mañana martes. Desde el pasado viernes fueron convocados los diputados locales a las 11 am en la Torre Legislativa.

Habrá presencia física de los legisladores a pesar del decreto de las reuniones virtuales, y ha trascendido que hay “apuro” del Poder Legislativo –quien sabe si del gobernador de Chihuahua, Javier Corral-, de montarse también en la iniciativa de la panista Clara Torres y de la visita que hará a Chihuahua, y particularmente a Juárez, la comisión de senadores para ver el asunto del Covid-19.

La propuesta fue planteada por los diputados y seguramente, nuevos ‘amiguis’ de Clara Torres, el panista Jesús Valenciano y el morenista, Benjamín Carrera.

Habrá que ver qué instrucciones ha dado el gobernador Javier Corral, porque definitivamente el Congreso del Estado, al menos en Chihuahua, no se mueve solo.

Los diputados René Frías, presidente del Congreso, y Fernando Álvarez, coordinador de la bancada del PAN, que es mayoría, esperan sentados la instrucción de Palacio.

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