Narco, problema global.

El gobierno federal se queja de la falta de compromiso internacional. Dice que el narcotráfico es un problema global, y tiene razón. Que Estados Unidos consume drogas, nos manda armas y dinero para los cárteles y no pone los muertos; y tiene razón. Que el país era solamente un trampolín para el tráfico hacia el norte, hasta que se volvió un consumidor fuerte; y tiene razón.

¿Entonces por qué México no convoca a una cumbre global con sede en México, liderada por México, en la que México pase charola o por lo menos les demuestre que la guerra al narcotráfico no se ganará sin la ayuda de todos?. “Por falta de mando”, nos responde una fuente ligada a la cancillería.

Se explica: “Y no sólo es ausencia de liderazgo para convocar a los países; es porque ni siquiera se les ocurre”. Otra fuente nos dice: la secretaria de Relaciones Exteriores, Patricia Espinosa, “puede tener ideas; pero no sabe vendérselas a Felipe Calderón o, de plano, ni siquiera se atreve”. ¿El resultado? Estados Unidos o Europa nos dan lo que quieren, cuando quieren.

Sin comprometerse en nada. Todo viene a colación porque la Unión Europea traerá a México en estos días un proyecto para una cumbre contra el narco. Ellos, los europeos. No nosotros.

Luis Armando Reynoso Femat reclamó ayer a César Nava por hacer alianzas con sus archienemigos políticos pero no al interior de su partido, porque el presidente del PAN reclama al gobernador de Aguascalientes operar en su contra.

Ayer también, Nava reclamó a Fernando Gómez Mont que vigile Yucatán, en donde ve “el riesgo de una elección de Estado”. Y hace unos días le reclamó a Manuel Espino porque dice que no dijo que había un “manejo irregular” en el proceso de renovación del comité directivo de la ODCA, en donde el ex dirigente promueve la candidatura de Álvaro Uribe por encima de la de alguien del PAN.

Algunos panistas lo explican así: en las últimas semanas se ha visto a César Nava muy cerca del campeón de los reclamos: Germán Martínez.

Mario Villanueva se declaró no culpable ante un juez de Estados Unidos, que lo acusa de narcotráfico y lavado. Se dijo que el ex gobernador de Quintana Roo tenía ya un acuerdo con el gobierno norteamericano; por eso sorprendió su declaración. Sólo hay de dos sopas: o no le gustó lo que le ofrecieron, o de plano confía en su defensa. Como sea, muchos respiraron tranquilos: Villanueva, se dice, sabe demasiado sobre la clase política mexicana y sus vínculos con el crimen organizado.

Apunte final: En el atril que le pusieron a Calderón, había dos ideas con letras del mismo tamaño: “Celebración del día de las madres en el año de la Patria” / “381,904 nuevos empleos”. Es congruente con lo que sucede en la práctica: si va con banqueros, empresarios o aduaneros, habla de narco. Y si va con las madres, también lleva el mensaje de “la recuperación del empleo”. Dos funciones por un mismo boleto.  (De los periodistas de El Universal).

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