“Fuiste cómplice o muy pendejo, no hay más…”, le dijo Espino a Felipe Calderón, quien seguramente debió haber saboreado como ningún otro político, ese momento coyuntural, en la exhibida que le ha dado el gobierno de los Estados Unidos a su administración…

TORRE FUERTE

*“Fuiste cómplice o muy pendejo…”: Espino

* “Y ahora me acorde de…”, Everardo y de Pedro

*Pandemias y muerte, sacuden a Juárez

*Borruel y ‘El Caballo’, le hacen corralito a Maru

*Cobarde agresión al fotógrafo Alejandro Sánchez

*Marisela Sáenz, muy generosa con los periodistas

 

“Fuiste cómplice o muy pendejo”: Espino /

El escándalo de la vinculación del gobierno del expresidente de México, Felipe Calderón Hinojosa con los narcotraficantes y los millonarios sobornos al ex jefe de la policía federal, Genaro García Luna, sigue destrozando la imagen política del Partido Acción Nacional, a la que también se ha sumado el exdirigente nacional de ese partido, Manuel Espino Barrientos, que hasta con insultos, acusó con dedo ‘flamígero’ al entonces presidente de la República.

A través de su cuenta de twitter, esta misma semana el exdirigente del PAN le escribió al expresidente Calderón:

“Fuiste cómplice o muy pendejo, no hay más. Te conozco tan bien que me quedo con la primera opción: cómplice”, le dijo el político panista que hace años dejó de participar en ese partido, para luego incorporarse a diversas actividades políticas que contribuyeron también a la campaña del ahora presidente Andrés Manuel López Obrador.

El político nacido en Durango, cuya carrera política despuntó a partir de la década de los años ochenta en Ciudad Juárez y, posteriormente, en el vecino estado de Sonora, del que fue dirigente estatal del Comité Directivo Estatal y diputado federal, acusó al expresidente Felipe Calderón de conocer los vínculos que tenía Genaro García Luna con el crimen organizado.

Lo que se guardó o se calló el exlíder del PAN a nivel nacional, y alguna vez jefe del Departamento de Autos Robados de la Policía Municipal en la administración del finado empresario y exalcalde de Juárez, Jaime Bermúdez Cuaron, fue la relación o el conocimiento que seguramente tuvo en su momento del ex secretario de seguridad pública federal, enlace y coordinador de inteligencia con el expresidente Vicente Fox Quesada, del que Manuel Espino, por algún tiempo fue el coordinador de giras presidenciales.

Espino Barrientos quien militó en el partido que llevo a Calderón a la presidencia de la Republica en 2006 y con el cual tuvo serias diferencias, se cobró a lo ‘chino’ el momento del escándalo político surgido hace unos días con motivo de las revelaciones hechas en Washington por parte de la exembajadora de los Estados Unidos en México, Roberta Jacobson.

El viejo conocido de los juarenses, le respondió y de fea forma en su cuenta personal de twitter a Calderón, cuando éste intentó defenderse de los señalamientos:

“Es falso que mi gobierno tuviera información sobre nexos de Genaro García Luna con el narcotráfico. Actué con determinación contra el crimen organizado y recibí amenazas por ello, jamás hubiera permitido que ningún funcionario con vínculos como esos, siguiera en el gobierno”, habría dicho el expresidente.

Manuel Espino decidió meterse a la dinámica de la guerra de papel provocada por el escándalo mediático y le dijo a Calderón:

“No te creo, cuando presidí la ODCA (Organización Demócrata Cristiana de América) en diversos países sabían de los vínculos de tu flamante secretario de Seguridad con el crimen organizado”, sostuvo el exdirigente nacional del PAN.

“Fuiste cómplice o muy pendejo, no hay más…”, le dijo Espino a Felipe Calderón, quien seguramente debió haber saboreado como ningún otro político ese momento coyuntural en la exhibida que le ha dado el gobierno de los Estados Unidos a su administración, gracias a la presunta participación y vinculación de Genaro García Luna -detenido y bajo proceso en una Corte de Nueva York-, con los narcotraficantes de los cárteles, en especial el cártel de Sinaloa.

El asunto de los expresidentes del PAN, Vicente Fox y Felipe Calderón, sigue sacudiendo al panismo nacional. Marko Cortés ha decidido navegar en aguas tranquilas y en bajo perfil. No quiere que la militancia de su partido viva más naufragios.

Por cierto, y solo como una anotación al margen, son 12 las denuncias que sobre enriquecimiento inexplicable, vínculos con el crimen y abuso de autoridad en contra de Genaro García Luna, fueron archivadas por la Secretaria de la Función Pública (SFP).

El argumento oficial fue en ese momento en que eran “improcedentes” o “carentes de elementos”. Hoy el escándalo de la narcopolítica obliga al gobierno de la ‘4T’ a desempolvar los archivos.

Es decir, hay suficiente ‘carnita’ para todos…y salen también raspados Luis Cárdenas Palomino, Armando Espinosa y muchos otros mandos y jefes policiacos que participaron con Genaro García en la Secretaría de Seguridad Pública Federal.

 

“Y ahora me acorde de…”, Everardo y de Pedro /

Parodiando al subsecretario de salud del gobierno federal, Hugo López Gatell, 307 hospitales se quedaron abandonados…y ahora me acorde de Everardo Medina y de Pedro Hernández, los cómplices del inatrapable exgobernador de Chihuahua, César Duarte Jáquez, a quien los malosos dicen que ya le salieron ‘callos’ en las manos por la culpa del gobernador Javier Corral.

Ni pregunte, ya saben porque.

Everardo Medina, el ejecutor de las obras y proyectos a modo en el sexenio de César Duarte, entre muchas otras, la Ciudad Judicial en la capital, el estadio ‘Juárez-Vive’,  las oficinas administrativas del Pueblito Mexicano y el secretario de salud impuesto el exgobernador, Pedro Hernández, son los responsables de que los hospitales hayan quedado abandonados.

La mala planeación en la ejecución de las obras, los ‘exuberantes’ y desproporcionados presupuestos en las licitaciones, la mala calidad de las obras y los ‘moches’, se presume que son solo algunos de los múltiples factores por el fracaso de dos hospitales que se quedaron como monumento a la corrupción y negligencia oficial.

Tanto Everardo como Pedro, con señalamientos y denuncias en su contra, e incluso, el primero con órdenes de aprehensión en los expedientes del gobierno de Javier Corral, siguen tan campantes y como si nada recorriendo las calles de Chihuahua, y de El Paso.

Ambos aparecían en 2018 en la lista negra de la destituida exsecretaria de la Función Pública, Stefany Olmos. Se le daba seguimiento particular a cada caso, y estaban a la disposición del gobernador de Chihuahua, Javier Corral, de quien solo se esperaba el “si”, para que procediera el proceso penal y la acción judicial que nunca ha llegado.

O que, especulando un poco, a lo mejor llegó a la Fiscalía General y se topó con un cañonazo de esos que todo lo pueden, y que ha permitido mantener libres y sin culpa alguna a dos de los principales funcionarios que participaron en los actos de corrupción y saqueo de Duarte. Y lo sabe y con todos los datos el Fiscal General, César Augusto Peniche gracias a la contribución del ‘testigo favorito’ del gobierno del ‘Nuevo Amanecer’, Jaime Herrera Corral.

Si alguien sabe de las trácalas y el dinero que hicieron, a la ‘sombra’ del poder político, tanto Everardo Medina como Pedro Hernández, hombres de todas las confianzas del exgobernador Duarte es precisamente el exsecretario estatal de Hacienda.

Hasta el cansancio hemos documentado en Torre Fuerte casos de denuncias y participación de Medina y algunas de las andanzas del exsecretario de salud, quienes definitivamente, gozan de cabal salud en estos tiempos de pandemia.

Al carajo las obras inconclusas de los hospitales, la corrupción en los medicamentos en salud pública, los presupuestos amañados donde el exgobernador solo pedía la firma de algunos de los titulares de salud en las principales ciudades para las monumentales compras de medicamentos, y muchas otras irregularidades.

Ellos, por alguna causa o razón, siguen gozando de la protección del gobernador Javier Corral.

Y hoy, parodiando al subsecretario de Salud, Hugo López Gatell, en su confrontación que tuvo con el extitular de salud del gobierno de EPN, José Narro Robles, que se acordó de los 307 hospitales abandonados en el país, me acorde de Everardo Medina y de Pedro Hernández, los hombres que dejaron abandonados los hospitales en Juárez en la administración anterior.

Es más, hasta pensé en la ‘pobre’ Berthita, la esposa del exgobernador César Duarte, siempre muy cerca de Pedrito y protegida también por Medina.

Ahí siguen en el imaginario colectivo los cheques de Wells Fargo, que alguna vez señalaron en el mar de la presunta corrupción a ambos personajes.

 

Pandemias y muerte, sacuden a Juárez /

Anoche, hurgando entre mis archivos, me encontré una vieja nota de Proceso del 3 de octubre de 1988.

El corresponsal de la influyente revista por aquellos años era el periodista chihuahuense, Ángel Otero, quien había escrito sobre la decisión que entonces había tomado el exgobernador de Chihuahua, Fernando Baeza Meléndez para destituir a su Procurador de Justicia, Mauro Antonio Rodríguez Leggi.

Abrumado por la ola de crímenes y atracos perpetrados, días antes de esa decisión, el exgobernador había reunido al Consejo Estatal de Seguridad y allí se había comprometido a “reducir la delincuencia a su mínima expresión”.

En las tres últimas semanas se habían registrado 20 asesinatos, en su mayoría vinculados al narcotráfico. Baeza había admitido una mayor incidencia de homicidios y sobornos, así como actos de corrupción.

Eran otros tiempos!.

Lo extraordinario es que hoy, en estos tiempos, esa cantidad de asesinatos se cometen en solo tres días y únicamente en Ciudad Juárez. Y nadie, absolutamente nadie, ni el gobernador panista de Chihuahua, Javier Corral Jurado, ni tampoco el alcalde independiente Armando Cabada Alvídrez toman cartas en el asunto. Los delincuentes trabajan a placer.

Hoy las dos pandemias, la de salud por el Covid-19 y la del crimen, registran ya, y únicamente en la frontera un promedio de 180 muertes cada mes.

Una tasa de mortalidad que pone a Juárez de nueva cuenta en los escenarios internacionales como una de las ciudades más violentas y con mayor tasa de mortandad en el país.

En datos duros, estamos hablando de que en promedio, se registran cinco asesinatos por día, que aunados a la emergencia sanitaria y de salud, que tiene también a Juárez como la urbe de mayor mortalidad, de acuerdo a las últimas cifras de la Secretaria de Salud.

Ambas pandemias siguen exhibiendo a nivel nacional, la incapacidad del gobierno de Javier Corral.

En el último corte del pasado 5 de mayo, Juárez aparecía en la quinta posición entre las ciudades con mayor número de decesos por Covid-19, apenas por debajo de las delegaciones de Tijuana, Culiacán y las delegaciones de la Ciudad de México, Gustavo Madero y Benito Juárez, que registraban 212, 124, 110 y 106 muertes por el coronavirus.

El raro ‘coctel’ que han formado las ejecuciones al estilo del narco y la crisis generada por la pandemia del Covid-19 tiene a los juarenses indefensos y con el Jesús en la boca.

Todos los habitantes de la frontera están bajo riesgo y a merced de ambas pandemias.

En los próximos días viene a Juárez una comisión especial de funcionarios federales de la Secretaría del Trabajo, Cofespris, IMSS y de la Secretaría de Salud, con el objetivo de analizar y resolver la situación de alta mortalidad de personas contagiadas por coronavirus así como las estrategias implementadas para combatir la dispersión del virus.

La iniciativa fue aprobada en el Senado y es impulsada por la agrupación denominada: “Por Juárez, no más muertes por Covid-19”, en el que participan Sigifredo Heras, Clara Torres, Jorge Chavira, Roberto Coronel y Verónica Lozano, entre otros activistas.

Ellos esperan que se corrijan los procesos para atender la pandemia en Juarez, y que se investigue, el porqué, es el municipio con mayor índice de mortalidad percápita, entre las variables de la población, del número de contagiados y decesos.

Juárez es el municipio con la más alta mortalidad del país, con 25.07 por ciento. Es decir, de cada 100 personas enfermas, 25 de ellas fallecen.

El asunto de la pandemia por inseguridad es otro boleto.

El Plan Especial Juárez, instrumentado por el gobierno de Chihuahua y avalado por el secretario de seguridad, Alfonso Durazo Montaño, ha dado tumbos. Ha sido un monumental fracaso.

La delincuencia esta en todo su apogeo.

Borruel y ‘El Caballo’, corralito a Maru /

El exalcalde panista de Chihuahua, Carlos Borruel Baquera, le sirvió en bandeja de plata al presidente independiente de Parral, Alfredo ‘El Caballo’ Lozoya, un ‘lechoncito’. Y fue a salud del gobernador Javier Corral Jurado.

Le brindaron al parralense un túnel sanitizante a base de ozono, que había sido otorgado por motivo de la pandemia a la alcaldesa María Eugenia Campos, pero que no quiso y desconectó el gobierno de la panista en la calle Libertad de la capital. Hasta candados le pusieron.

El túnel lo había donado la familia de Carlos Borruel en coordinación con varios empresarios. El objetivo único era abonar a las medidas de prevención e higiene para eliminar el Covid-19. Pero Maru le hizo el feo y el túnel se lo entregaron al ‘Caballo’ Lozoya.

Allá en el Hidalgo del Parral tendrá doble utilidad para el ‘Caballo’. Brindará atención a la comunidad en los puntos más concurridos de la ciudad, y le sacara, de pasadita, algo de buena ‘raja’ política.

Borruel tiene urgencia por recuperar imagen. Juega al librito de la política y simplemente lo que el gobernador le ordena. Porque, quién pensaría que Borruel se manda solo y tuviera ese atrevimiento de entregarle el túnel al independiente de Parral, sino es por instrucciones de Palacio.

Borruel entrego otros túneles sanitizantes en otras partes de la entidad, pero esta entrega hecha al alcalde Alfredo Lozoya tiene otra connotación y lectura política.

Cualquiera diría que Borruel y ‘El Caballo’ le están haciendo, no solo ‘Corralito’ a Maru Campos, sino hasta la vida imposible.

 

Cobarde agresión al fotógrafo Alejandro Sánchez /

No hay palabras para describir la cobarde agresión que recibió el fotógrafo Alejandro Sánchez Rodríguez, ‘El cazador de escenas urbanas’, como lo describió en un trabajo periodístico el portal de Rocío Gallegos, que el pasado miércoles fue brutalmente agredido mientras realizaba una cobertura periodística en el Hospital General Regional del IMSS número 66, designado para la atención de los casos de Covid-19.

Un hombre se abalanzó contra el periodista para propinarle una golpiza, que le provocó lesiones en la frente, rodillas y cuello, y que le destrozó el equipo de fotografía.

Sánchez es un viejo periodista de la lente, ex vocero de la desaparecida ESAHE, periodista de varios medios y colaborador del digital de La Verdad, para el que desarrollaba algunos trabajos.

Alejandro se había acercado a una de las carrozas que trasladaría uno de los cuerpos de las victimas del Covid-19 con la autorización de uno de los hijos de la persona fallecida. Y apenas si había concluido de sacar las fotografías y revisaba las mismas, de pronto fue atacado por la espalda.

“Sentí un puñetazo en la sien, fue tan fuerte que me tumbó, batallé para incorporarme y cuando al fin lo logré el tipo me aventó contra la reja del IMSS y ahí fue cuando se me abrió la frente… después me arrebató la cámara y la aventó del otro lado de la reja, se estrelló en el pavimento”, relató el periodista.

Cuenta que también fue mal tratado e intimidado por policías municipales que manipularon el parte informativo, al ponerlo como ofensor, y que le pidieron que no presentara cargos contra su agresor.

“Me dijeron que los de prensa se sentían muy chingones y en el parte pusieron que yo había golpeado al tipo…”

Cuando lo trasladaron junto con su agresor a la estación de policía, se enteró que su agresor había perdido a su padre, y que a principios de semana habían fallecido también su madre y su abuela.

La denuncia fue presentada ayer ante la Fiscalía General del Estado de Chihuahua.

 

 

Marisela Sáenz, muy generosa con los periodistas

La diputada del Distrito 08 de Juárez, Marisela Sáenz Moriel anda muy generosa con los periodistas de la frontera. Y no anda en campaña política, hasta donde se sabe.

Entregó decenas de despensas a los miembros de la Asociación de Periodistas de Ciudad Juárez (APCJ) y ‘amenaza’ con hacer lo mismo con la Sociedad de Periodistas y Comunicadores (SPyC) que preside el abogado, Jesús Limón.

La donación y entrega de despensas al presidente de la agrupación Humberto Leal Valenzuela, forma parte de su plan de distribución de apoyos y ayudas a la gente de las colonias populares y la diputada quiso apartar un ‘guardadito’ para sus amigos de la prensa.

No había necesidad, pensarían algunos de los colegas, pero la diputada quiso hacerse presente. Dijo que era en agradecimiento a la cobertura y apoyo que ha recibido de la gente del gremio.

Indiscutiblemente que la legisladora está ‘sembrando’ amistad y relación en terrenos asociados a la política, por si acaso. Solo por si acaso

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