TORRE FUERTE (Especial)

El pacto perverso de Cruz Pérez Cuéllar /

No podría ser de otra forma en el acuerdo pactado el pasado 22 de diciembre en un restaurante de la Ciudad de México y, previo a la fiesta de la Navidad.

Negociar su regreso al Partido Acción Nacional (PAN), de la mano del líder nacional, Marko Cortés, en una negociación fraguada para permitir el ascenso de la alcaldesa panista, María Eugenia Campos a la gubernatura de Chihuahua y lograr un brutal y perverso golpe de doble impacto:

Vengarse de su acérrimo enemigo político al interior de ese partido: el gobernador de Chihuahua, Javier Corral Jurado, y cobrárselas al partido de Morena que con el líder nacional, Mario Delgado Carrillo, le arrebató la candidatura a la gubernatura en la entidad, que Cruz Pérez Cuéllar sentía como propia, para representar a ese partido en las elecciones venideras de junio de 2021.

A decir verdad, el senador trae, literalmente, ‘atorado’ al Coordinador de la Defensa de la Cuarta Transformación en Chihuahua, Juan Carlos Loera de la Rosa, a quien jamás perdonará haber sido el beneficiario de la candidatura al gobierno del estado, lo que en automático, explica su decisión de ‘negociar’ y pactar con la presidencia nacional del partido albiazul.

Desentraña el ‘misterio’ de los muchos hechos que en la víspera de las decisiones finales y de las precandidaturas, primero al gobierno estatal y posteriormente a la alcaldía de la principal ‘plaza’ electoral, Ciudad Juárez, han estado ocurriendo en días recientes, donde también trasciende que, en ese juego de la perversidad política, el senador de Morena, estaría asegurando su regreso al panismo de Chihuahua con el apoyo del presidente nacional del PAN.

Es decir, el regreso de Cruz Pérez Cuéllar al partido de origen, y al que tuvo que dejar por las diferencias y la competencia política que en la elección de 2012, también lo dejó fuera del Senado, que le ganó en los tribunales y con la ayuda de Luis H. Álvarez, el gobernador Javier Corral.

Hoy, sale a colación lo que se estableció el pasado 22 de diciembre en ese presunto acuerdo, de negociar, con la candidatura de Morena en la mano, la transición tersa para favorecer el proyecto político de Maru Campos con el respaldo de la dirigencia nacional del PAN. Y lo demás, las broncas y diferencias entre el gobernador de Chihuahua, Javier Corral  y Marko Cortés, se explican solas a la luz del proceso y de la presunta persecución en contra de la alcaldesa capitalina por su relación con el exgobernador priísta, César Duarte Jáquez.

En fin que el senador de Morena y la alcaldesa panista, están unidos al mismo cordón umbilical del exmandatario de Chihuahua. Los dos, coincidentemente, en la ‘nómina secreta’.

En el replanteamiento de su nueva ruta política, ‘cobijado’ por el PAN nacional, el senador de Morena, siente que existe mayor garantía para llegar a la candidatura a gobernador de Chihuahua con las siglas de ese partido, a exponerse nuevamente, según lo trascendido, con los movimientos que practica el partido político de Andrés Manuel López Obrador.

Especialmente, las cosas serian muy distintas en 2027, tres años después de la sucesión presidencial de 2024, donde para entonces ya ocurrieron demasiadas cosas políticas al interior de los grupos de Morena y también del PAN.

Así Cruz Pérez Cuellar ha preparado una ofensiva de doble impacto, y su desmedido e inexplicable interés, ahora, por buscar ahora la presunta alcaldía de Juárez, abona al mismo propósito de mantener el plan y ayudar a Maru Campos para que sea, por encima de Juan Carlos Loera, la ganadora de la elección el 6 de junio.

Tiene sentido para el senador de Morena, buscar y lograr, a como dé lugar y sobre quien sea, la candidatura a la presidencia municipal de Juárez, como el principal ‘target’ en la lucha por el 42 por ciento de los votos del total del padrón electoral que se concentran en Juárez.

Pérez Cuéllar sigue su juego: impugna, demanda, presiona, y dicen que hasta ‘extorsiona’ políticamente, para obligar a que Morena a nivel nacional, le conceda esa anhelada candidatura, a cambio de retirar la demanda en contra del partido del Presidente. Una oferta que, ciertamente también es tentadora para el dirigente nacional, Mario Delgado.

En fin que el objetivo es, cumplir el acuerdo y darle viabilidad y ‘garantía’ al triunfo político de Maru Campos y de Marko Cortés, lo que indiscutiblemente es un plan ‘B’ perfecto del senador: le pegaría a Javier Corral y le pegaría también a Juan Carlos Loera, el hombre y candidato del presidente Andrés Manuel López Obrador.

La decisión está todavía en manos de la dirigencia nacional del partido de Morena. Y no pocos esperan, que Mario Delgado tome la decisión mas inteligente.

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