No fue necesario el clásico ‘besamanos’ surgido de la ortodoxia política de los tiempos del PRI, pero ni falta hizo…

TORRE FUERTE

*Nada más faltó, sacarlo en hombros

*De fábula, el regreso de Ernesto Ávila

*El Cónsul Erick Cohan, la otra historia

*Misael y Sergio, ¡Dos tipos de cuidado!

*Juan Reyes, el Inspector General

 

Nada más faltó, sacarlo en hombros /

El pasado martes, al ‘Súperdelegado’ del gobierno federal en Chihuahua, Juan Carlos Loera de la Rosa, nada más faltó, sacarlo en ‘hombros’, pero no era ese -precisamente por el objeto de la ceremonia del Duelo Nacional de 30 días, en honor a las víctimas del Covid-19-, el momento más preciso, ni oportuno, de quien parece estar más cerca, y a escasas semanas, de amarrar la candidatura del partido de Morena, que será indiscutiblemente, decisión final del Presidente de México, Andrés Manuel López Obrador.

Ni la Subsecretaria del Bienestar Social, Ariadna Montiel Reyes, esa que algunos aseguran pierde poder en medio de los cambios que realiza la presidencia de la Republica en el gabinete, y que ciertamente, impulsa y hace amarres en el centro del país en apoyo a Loera, lo hubiera organizado mejor. JC demostró que trae aceite para prender la mecha.

Tocó en Juárez, la ‘Joya de la Corona’ de la política y de los votos, encabezar la ceremonia cívica, que ya se ha realizado el gobierno federal desde hace algunas semanas en otras latitudes de Chihuahua, para honrar la memoria de los hombres y mujeres caídos por la enfermedad del Coronavirus, que vino a darle un vuelco al sistema político y financiero de todo el país.

Fue quizás, el acto cívico-político más importante que haya tenido entre los suyos (la mayoría funcionarios federales) el ‘súperdelegado’ del gobierno en la entidad. Además, un homenaje cualitativamente sensible y de cercanía, con todo ese Ejército de médicos y enfermeros, trabajadores de la salud, que ha demostrado entereza y fuerza, y que sigue de pie en la lucha contra la enfermedad del Covid-19 y la alta tasa de mortandad en el estado de Chihuahua.

No fue necesario el clásico besamanos surgida de la ortodoxia política de los tiempos del PRI, pero ni falta hizo. Allí estuvieron Jorge Vázquez; Lilia González; María de los Ángeles López; Adolfo Torres; Marcos Castillo; Norma Deirdre Bazán; Héctor Grajeda; Pedro Alcalá; Luis Carlos Calleros y José Luis Contreras, además de Elizabeth Guzmán, la titular local del Bienestar y los hombres del Ejercito: El General Rigoberto Vega de la Guardia Nacional y el Teniente Salvador Ramirez Baylón, entre muchos otros personajes de la poderosa estructura burocrática y de poder del gobierno de la ‘4T’, que cumplieron con el rito de la ceremonia en honor de los caídos por el Covid-19.

Y Juan Carlos, que ciertamente paga su noviciado en la política con algunos errores que son propios del proceso de aprendizaje, en un país, donde la política se ‘mama’ y se aprende a chingadazos, y quien le ha demostrado, más que lealtad al Presidente, trabajo, y hasta ‘trompones’ y una serie de desavenencias con los bravos líderes del campo chihuahuense con motivo de la guerra del agua, sigue de pie.

Prácticamente fuera, el senador Cruz Pérez Cuéllar, que no pasa la llamada prueba del aceite, por su agitado pasado como ex dirigente y ex diputado federal y local del PAN, y su giro y filias con el ex gobernador de Chihuahua, César Duarte Jáquez, que lo patrocinó y lo animó a enlistarse como candidato a gobernador de Movimiento Ciudadano (MC), en una fallida estrategia para enfrentarlo en las elecciones de 2016 a Javier Corral, el representante del gobierno federal, Juan Carlos Loera parece tener el camino despejado.

Especialmente ahora, que al coordinador de los diputados federales de su partido, Mario Delgado Carrillo,  se le han alineado los astros, y quien será el próximo presidente de Morena, y con quien Juan Carlos Loera no la lleva nada mal;

Y que su principal opositor, el empresario Rafael Espino de la Peña -ese que se autonombró el ‘Elegido’, para ser el ‘candidato del Presidente’-, nada más no prende en la percepción de los ciudadanos.

Poco o nada, a decir verdad, le ha ayudado la imagen de ‘ferretero de barrio’ para hacer click con la gente, especialmente en Chihuahua, donde la gente es sencilla, franca y auténtica. Y el Consejero de Pemex, y prominente hombre de los negocios, presuntamente asociados a las actividades de ‘lavado de dinero’ en los clubes de futbol profesional, Gallos Blancos de Querétaro y el Atlante en Cancún, no levanta cabeza.

No al menos en el estado de Chihuahua.

La fórmula ‘ganadora’ que encabezaría el empresario (Espino), y amigo del Presidente en Chihuahua, al que algunos por travesura -sea verdad o sea mentira-, le han endilgado al ex presidente municipal de Juárez y ex candidato de Morena a la alcaldía en 2018, Javier González Mocken, como el político que le haría la parte más importante de la chamba en la frontera;

Es la fórmula que enfrentaría, según se cuenta en los mentideros políticos, a una  similar, que encabezaría Juan Carlos Loera con un empresario que ya está insertado en el juego de la sucesión política en Juárez, para participar en una candidatura común de partidos políticos.

Por ahora en Chihuahua nadie más cercano al presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, y los campesinos y productores del campo, y políticos en el Senado, lo pueden confirmar.

Juan Carlos Loera tiene a la mano el teléfono rojo.

 

De fábula, el regreso de Ernesto Ávila /

De fábula, de esas historias que sólo se pueden contar en el México surrealista: Made in Mexico, el regreso del doctor Ernesto Ávila, ex secretario estatal de Salud, que tras renunciar en agosto de 2018, en medio de sonoros escándalos de corrupción, presuntamente ligados por su relación familiar, al ex gobernador Francisco Barrio Terrazas, regresa al gabinete estatal.

Es el nuevo supervisor de las obras públicas del gobierno de Chihuahua. ¿Lo creerá?, y su nombramiento, otra bofetada a los grupos de profesionistas, como sucedió con Eduardo Fernández, egresado del ITESM, que de segundón en Hacienda y posteriormente en la administración de la Fiscalía General del Estado (FGE), le pega al ‘premio gordo’ en Chihuahua, y es nombrado titular de la Secretaria de Salud por obra y gracia del gobernador, Javier Corral.

Ernesto Ávila fue implicado en favorecer a la farmacéutica Egro en la compra de medicamentos, empresa que terminó reclamando el pago de facturas de 2016 y 2017 por contratos logrados a través de adjudicación directa, por 80 millones de pesos.

Pero Ávila no regresa lo que se llevó del gobierno, si no a llevarse algo más, cuentan en los mentideros políticos, para justificar la presencia del ‘excelso’ personaje que fue invitado al aparato estatal, por su relación y parentela con el ex gobernador de Chihuahua, que une Ernesto Ávila con Francisco Barrio.

La incongruencia y frivolidad extrema del gobernador, Javier Corral que tiene mayor interés en su perro y en las aficiones y gustos por el palo de Golf y el tenis, que en la administración, es de esas historias increíbles del ejercicio político que ya quedaron registradas en la vida política de Chihuahua.

Pues bueno, el Doctor Ernesto Ávila, que salió con la cola entre las patas, como luego se dice, por señalamientos y denuncias por corrupción, demandas, adeudos de proveedores y los múltiples problemas financieros de la Secretaria de Salud, fue presentado como nuevo ‘Coordinador de Proyectos Especiales’.

La vergüenza se la guardó en la bolsa del pantalón, a cambio de seguir en la ubre, y con la posibilidad, además, de seguir robando a la sombra del poder y con la protección directa del Ejecutivo del Estado.

El desaseo en la administración del gobierno de Javier Corral es total,  y confirma, de pasadita, que en los asuntos de los negocios de las obras publicas que dirige el ex alcalde Gustavo Elizondo, tiene metidas no solo las narices, sino todo el cuerpo completo el exmandatario estatal de Chihuahua.

La llegada de Ernesto Ávila como ‘capataz’ en la supervisión de las obras públicas que ejecutan las empresas, una verdadera mentada de madre para los ingenieros civiles, que no ven la hora en el gobierno de Javier Corral.

Javier tampoco tiene pudor. Obedece otras órdenes y juega a gobernar en Chihuahua.

De acuerdo a NorteDigital, Ávila incluso debió tramitar un amparo para evitar su detención y negó haber incurrido en actos de corrupción, desvío de recursos y tráfico de influencias en la adjudicación de contratos sin licitación a favor de la empresa EGRO, en la cual tiene vínculos Luis Reza, sobrino de Francisco Barrio y consuegro de Ernesto Ávila.

 

El Cónsul Erick Cohan, la otra historia /

Los detractores políticos del diplomático, Erick S Cohan, quien ayer fue oficialmente presentado como nuevo Cónsul General de los Estados Unidos en Ciudad Juárez, tal y como anticipamos el pasado lunes en Torre Fuerte, están asustados, casi al punto del infarto por el “descaro” y la “impunidad”, que sienten, se ha instalado en el más importante, por su capacidad, y reconocido Consulado General de los Estados Unidos en todo el mundo.

Ayer el Departamento de Estado a través del Consulado General, nos contó oficialmente otra historia.

El martes nos anticipamos, y dijimos que llegaba Erick S. Cohan, un diplomático de carrera que trabajó como segundo de a bordo de Daria L. Darnell, Ex Cónsul General de los Estados Unidos en Ciudad Juárez, quien estaba de regreso en la frontera con la anuencia de Washington. Era desde hace semana el relevo de John Tavenner, quien el pasado 10 de julio dejo la representación diplomática de ese país en Ciudad Juárez.

Y comentamos que la salida del Cónsul Tavenner, ocurrió solo circunstancialmente tres meses después del escándalo diplomático, tras la presunta persecución y agresión de la que fue víctima Oscar Hagelsieb, el jefe de Grupo del Buró de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés), por parte de elementos de la policía municipal. De un hombre que estaba comisionado en el Consulado del gobierno norteamericano en Juárez.

Según fuentes consultadas, no existía antecedente alguno de que un segundo de abordo llegara a la titularidad conferida en el Consulado General de los Estados Unidos. Y Mister Erick Cohan lo ha logrado. Desde ayer forma parte de la nueva historia de la representación diplomática de Washington en Ciudad Juárez.

Cohan fue ex Cónsul General Adjunto y jefe de la sección consular, y eso lo saben también en la capital del estado y en Cuauhtémoc, y otros sitios a donde llegó en aquellos años.

Al nuevo Cónsul General de los Estados Unidos, se le involucra con un caso de presuntos ‘negocios’ con la Clínica Médica Internacional, que dirige el doctor Roberto Assael, a quien le apodan el ‘magnate de las Visas’, y con quien Cohan habría tejido relación desde hace años, cuando fue entonces fue Cónsul Adjunto, al lado de la ex Cónsul Daria L. Darnell.

Darnell, dice la fuente, fue mera “figura decorativa”. El que mandaba y decidía realmente era desde entonces Erick S. Cohan, quien está de pláceme, y ha regresado, cuentan, a cuidar sus intereses en la frontera y en el Consulado General más grande de los Estados Unidos en todo el mundo.

La historia oficial del gobierno norteamericano es que Erick S. Cohan empezó sus funciones como Cónsul General de los Estados Unidos en Ciudad Juárez en agosto de 2020.

“El Sr. Cohan llegó a México desde Islamabad Pakistán, donde fue el Ministro Consejero de Asuntos Consulares.  Antes de eso, se desempeñó como asesor en el Buró de Asuntos Consulares en Washington.  Además pasó cuatro años como Cónsul General Adjunto / Jefe de la Sección Consular en Ciudad Juárez.  Sus otras asignaciones han sido en Venezuela, Colombia, la República Dominicana, Ecuador, la Oficina de Visas, y el Buró de Asuntos Legislativos”.

“El Sr. Cohan sirvió como investigador y supervisor en la Comisión para la Igualdad de Oportunidades en el Empleo de los Estados Unidos, enseñó matemáticas y ciencias en Arkansas, y trabajó como ingeniero mecánico en Pensilvania.  El Sr. Cohan cuenta con una licenciatura en Ingeniería de la Universidad de Virginia y una maestría en Estrategia de Recursos Nacionales de la Escuela Dwight D. Eisenhower para Seguridad Nacional y Estrategia de Recursos”.

 

Misael y Sergio, ¡Dos tipos de cuidado! /

El diputado local Misael Máynez Cano y Sergio Rivera Figueroa, el controvertido ex jefe del SAT del gobierno federal, al que le deben favores más de dos empresarios de buena ‘talla’ en Ciudad Juárez, andan sembrando el pánico en varios municipios de la entidad, donde cada día se fortalece el proyecto de la organización ‘Chihuahua Líder’, que será indiscutiblemente ‘fiel de la balanza’ en la sucesión política de Chihuahua 2021.

Estuvieron hace días en Juárez, hace dos en Ojinaga y ayer en Parral, en las tierras del alcalde Alfredo el ‘Caballo’ Lozoya, donde ya sembraron su comité municipal de la organización y levantaron la mano para decir presente de cara al proceso electoral del próximo año.

Por lo pronto la agrupación de ‘Chihuahua Líder’, esa que empuja el millonario proyecto del tren que uniría en un futuro a Texas, desde Houston hasta el puerto de Topolobampo en el estado de Sinaloa, pasando por Chihuahua, trae canicas de sobra, y empieza a generar bastante ruido y a llamar la atención de varios actores y protagonistas políticos.

En eso de ser y de hacer, Misael Máynez le está ganando la partida a la gente de Polo Canizales, que ha mostrado algo de músculo político, pero que parece seguir durmiendo.

Si hay necesidad de empujar candidaturas comunes y de unidad en el estado de Chihuahua, la organización de Máynez, al que se le han sumado viejos y conocidos políticos, cabalga a todo galope, desde Ojinaga hasta Parral, y desde Juárez hasta Jiménez.

Para bien o para mal, Misael Máynez y Sergio Rivera son dos tipos de cuidado, y ¡aguas!, que podrían ser ‘clave’ en el plano de las futuras decisiones en la disputa electoral del estado de Chihuahua.

Ayer conformaron el comité de Parral, en donde participan María Yesenia Campos Pérez como presidente; Humberto Baca como vicepresidente; Reyna Angélica Campos Pérez, en Organización y Estrategia Electoral; Jorge Alberto Gutiérrez en Administración y Finanzas, y Martha Jaqueline Flores en la coordinación jurídica.

 

Juan Reyes, el Inspector General /

El Inspector General, Juan Reyes Ortiz, es el nuevo relevo del comandante Teófilo Gutiérrez de la Policía Federal en el estado de Chihuahua.

“Entra en lugar de Teo”, y “es el nuevo”, confirmó una fuente cercana a la PF División Caminos.

Reyes Ortiz llega con la instrucción de sanear a la corporación de la policía federal, después de los múltiples señalamientos sobre irregularidades  y presunta corrupción de las policías federales que traían asolados, no solamente a los conductores de los tráilers de fayuca y mercancías que brincaban los puentes, sino hasta los camiones de las empresas maquiladoras, que de plano ya no sabían con quién quejarse por la actuación de los federales.

Teófilo Gutiérrez y su gente hizo su ‘nicho’ de poder con el apoyo de agentes del MP de la ‘incorruptible’ Fiscalía General de la Republica (FGR), y allí traían en el baile y en la danza de muchos miles y hasta millones de pesos, a gente del sector productivo, y también, a uno que otro malandro de ‘cuello blanco’, a quienes les sacaban dinero puro, dinero en efectivo, para liberar de los vericuetos legales a sus ‘empresas.

Y ello lo pueden testimoniar, algunos mandos de importantes empresas de inversión extranjera en el sector manufacturero de Juárez.

Comentarios: [email protected]

 

Commentarios

Leave a Comment

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.