El candidato de la Amac.

Como ningún otro candidato a ocupar la presidencia de la Asociación de Maquiladoras (AMAC), José Luis Armendáriz Baylón decidió en serio buscar la silla principal de ese organismo privado, realizando desde hace algunos días visitas con secretarios estatales, dándole un viso completamente diferente a su proyecto político dentro del sector industrial.

El pasado miércoles 25 de octubre, José Luis Armendáriz quien es firme candidato a ocupar la presidencia de AMAC, a partir del próximo 4 de noviembre, se presentó en Palacio de Gobierno en la Ciudad de Chihuahua para establecer la viabilidad de una serie de proyectos para encabezar un poderoso programa de desarrollo de la asociación.

Armendáriz intenta insertar un esquema de crecimiento expansivo y de desarrollo social que se auspiciará de manera decisiva desde el gobierno del Estado que encabeza el gobernador César Duarte Jáquez.

Por cierto que la visita del candidato a la presidencia de AMAC coincidió con la integración del nuevo Consejo de Desarrollo Social y de Participación Ciudadana y la multimillonaria inversión del Grupo CARSO en la actividad minera del estado de Chihuahua.

Por lo pronto José Luis ya mostro musculatura tras el encuentro que sostuvo con los secretarios estatales de Economía y del Trabajo, Alberto Chretin y Fidel Pérez, con quienes estaría, una vez llegue a la presidencia del organismo privado, promover visiones y voluntades compartidas.

Los negocios del choche Grajeda.

Tras la sobrevaluación que logró el ex secretario de Seguridad Pública Estatal, Raúl Grajeda, gracias al programa certificado de Calea, el choche generó en los últimos meses una cuantiosa fortuna producto de los negocios –que a la sombra del poder-, le permitió en Aguascalientes el alcalde priista, Gabriel Arellano.

Tanto descaro y desaseo hubo en el asunto del programa de Cipol que llevo Grajeda a Aguascalientes, que el programa de seguridad se convirtió en un programa de adquisiciones, debido a que el choche logro que uniformes y unidades vehiculares se compraran directamente en Chihuahua y no en tierras hidrocálidas en donde se supone existe no solamente una armadora y planta automotriz, que ofrecía mejores precios.

Pero además el hábil hombre de negocios decidió también quitarle a Villa Hidalgo, una población entre Aguascalientes y Jalisco, entidad textilera, el negocio de los uniformes para completar un negociazo redondo, con el apoyo y la alianza de algunos otros hombres en la ciudad de Chihuahua.

A su llegada a Aguascalientes, el propio Raúl Grajeda se había autopropuesto para jefe de la policía, pero fue rechazado y tuvo que conformarse con un cargo de Asesor, que le permitió además, operar al dedillo, su negocio de seguridad, perdón, de adquisiciones.

Los detractores de Grajeda, cuentan que coincidentemente con su llegada a Aguascalientes, empezaron los problemas y desmanes al interior de la policía y en las calles de la ciudad. Hasta entonces los narcos locales Vivian tranquilos y no se metían con nadie, bueno eso es lo que platican los enemigos de Raúl Grajeda por allá.

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