Es también acceder a la infinita información que contiene nuestro subconsciente, o mundo espiritual…

 Por Mónica SILVA /Articulo

La ayahuasca, es una planta medicinal que actúa sobre la conciencia para re-equilibrar a la persona, quien busca la auto-sanación y viene de la región del amazonas.

Es el ‘elixir de Dios’, el amor hecho bebida, citan algunos de los especialistas y conocedores sobre los efectos de la planta.

Es la porción por excelencia del mundo amazónico y nexo de unión entre diversas culturas que tienen en común el consumo individual o grupal de la bebida con diversos fines, que abarca desde lo curativo, o lo que tiene un carácter espiritual, y de revelación personal.

La ayahuasca o liana y un arbusto llamado Chacruna, es una planta sagrada que tiene un origen milenario en las culturas del amazonas, en el Perú en el continente sudamericano.

La planta se corta y se hierbe hasta obtener un líquido de color chocolate. Es una  bebida tradicional de los pueblos indígenas amazónicos del  Perú; Venezuela; Colombia; Bolivia; Brasil, y Ecuador, que son áreas tropicales y subtropicales de Sudamérica.

El consumo de la Ayahuasca genera efectos alucinógenos a causa de la presencia del DTM (dimetiltriptamina)componente psicoactivo primario en la planta.

Siempre es necesaria la combinación de ambas plantas Ayahuasca y Chacruna para obtener un efecto alucinógeno.

Este complejo brebaje empleado en rituales médicos o religiosos es la medicina tradicional de pueblos nativos amazónicos.

La bebida de ayahuasca, es utilizada desde hace más de cinco mil años por los llamados “chamanes”, curanderos o ‘maestros’. Y es usada en Perú en centros para rehabilitar a los toxicómanos, que son personas adictas a drogas duras o prohibidas, entre otros fines.

La ayahuasca activa la glándula pineal en el cuerpo humano. Esta glándula está situada en el centro del cerebro. Las glándulas secretan hormonas importantes, y la “felicidad” y “bienestar” de las personas que la consumen está directamente afectada por la armonía de la glándula pineal.

La ayahuasca, el relajante más potente del planeta fue patentada en Estados Unidos como un anti-depresivo. Y fue declarada patrimonio cultural en el año 2008 por el gobierno peruano.

La bebida que se saca de la planta ayahuasca es la mejor fuente vegetal conocida como DMT (Dimetiltriptamina), neurotransmisor producido naturalmente en nuestro cerebro.

Desde la glándula pineal, que es la responsable de los sueños en la fase REM del descanso inconsciente, nuestro propio cerebro produce y segrega naturalmente esta substancia DMT que es la responsable de los sueños nocturnos.

Cuando una persona se duerme o medita con Yoga, su cerebro empieza a segregar una sustancia química equivalente a la del DMT ayahuasca, que permite que la persona sueñe. El efecto de beber ayahuasca es como experimentar un sueño, pero un sueño más lúcido al tradicional de cada persona.

Sentir los efectos de la Ayahuasca es como soñar, pero con la plena consciencia de las imágenes y de los contenidos emocionales que tienen el sueño. Es también acceder a la infinita información que contiene nuestro subconsciente, o mundo espiritual.

La ayahuasca no es una droga, tampoco crea dependencia y no provoca estados de alucinación desequilibrados, ni existe perdida de la conciencia. El sentimiento es total control.

La persona sabe perfectamente donde está. 40 minutos después de la ingesta de la ayahuasca, la consciencia se altera, y cambia las ondas cerebrales.

Terapeutas, investigadores, académicos, y científicos de instituciones, de centros del Perú y del extranjero hablan de la ayahuasca.

“No todos tienen que tomarlo”, “Es algo serio“, “No se toma a la ligera”, citan algunos.

“Puede ser difícil el querer mirar hacia adentro de uno mismo, Hay muchas cosas que uno no quiere ver”. “Puede ser un shock muy grande para algunos quienes no se han preparado para este tipo de cosas”, expresó Benjamín de Loenen, tereapeuta en España.

Es el Elixir de Dios, es el amor hecho bebida. Lo bebes para encontrarte en El, no con El, refirió Santos Victoriano.

Para mí son esencialmente medicinas. Las comparto para aquel que se quiere nutrir del potencial terapéutico y medicinal de estas plantas, afirmó Sacha Domenech, psicólogo en Argentina.

La ayahuasca, conocida también como una “droga alucinógena”, ayuda a curar las enfermedades que tienen origen psicosomático, como el estrés, la depresión, la angustia, la ansiedad, además de miedos e inseguridades. “Purifica la sangre, dolores de cabeza, malestares del cuerpo, o diferentes enfermedades que no tienen origen”, dijo en una explicación Antonio Ledesma, Terapeuta del Perú.

Hoy este brebaje milenario dejo de ser de uso exclusivo de las comunidades originarias del amazona occidental, y pasó a estar bajo la lupa de psiquiatras, psicólogos y antropólogos. (Artículo de Mónica Silva)

 

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