Para muestra de que en la política cualquier cosa suele suceder, aún hasta lo más impensable, véase el caso de Juan Ramón Flores, uno de los hombres más cercanos en el equipo del exgobernador de Chihuahua, César Duarte, quien llegó a la 4ª transformación por la puerta grande…

TORRE FUERTE

*Serpientes y Escaleras en la política

*Se va Javier Corral, pero no así.

*Remover los enlaces operativos

*Tribunal le da ‘palo’ a Ulises Ruiz

*Se va Jaime Flores de INFONAVIT

Serpientes y Escaleras en la política /

Mientras que el gobierno del estado de Chihuahua del panista Javier Corral Jurado, literalmente, ha agotado todos los recursos para exhibir y poner en prisión a un puñado de exfuncionarios del gobierno del prófugo mandatario priista, César Duarte Jáquez, en su mayoría exservidores públicos que fueron tentados por el poder y a quienes se ha comprobado responsabilidad en delitos de peculado, siguen libres varios de los ‘peces gordos’ que fueron corresponsables del saqueo de la entidad.

Los casos de los presuntos responsables que se pasean por las calles como si nada ocurriera en la vida política y social de la entidad comienza desde el exsecretario estatal de Hacienda, Jaime Herrera Corral, acogido a la figura de ‘testigo protegido’ y señalado como el principal orquestador de la campaña de persecución en contra de los Duartistas, hasta los hombres más cercanos y familiares a César.

Y allí aparecen en las actas de las investigaciones de la Fiscalía General del Estado (FGE) el subsecretario de obras públicas, Everardo Medina Maldonado; el hermano del gobernador, Mario Héctor Duarte; el secretario de salud, Pedro Hernández, entre muchos otros personajes que haciendo gala de influyentismo y relaciones con el exmandatario estatal abusaron del poder público.

Mediáticamente la apuesta se concentra en la figura del exgobernador de Chihuahua, que según los enterados, para estas fechas, y con el apoyo de los gabachos, ya debió haber recibido hasta su tarjeta de residencia, sino es que la naturalización en el gobierno de Donald Trump, lo que complicaría su proceso de extradición a México.

Lo extraordinario de todo es que al gobernador de Chihuahua, Javier Corral, que en su campaña política prometió poner en prisión a Duarte, se le agota el tiempo y en la pesca ha tenido que conformarse con aventarle ‘charales’ a los ciudadanos porque los verdaderos ‘peces gordos’ siguen sin aparecer en los objetivos y parecen estar lejos, muy lejos, de la capacidad y maniobra del gobierno del ‘Nuevo Amanecer’.

Y mire que hablar de funcionarios y personajes de la talla del exAuditor Superior del Estado (ASE) Jesús Manuel Esparza Flores, y de Educación, Ricardo Yánez Herrera y Marcelo González Tachiquín, no es por supuesto cosa menor, pero la verdad está muy alejado de los ‘premios’ prometidos por el mandatario Javier Corral que sigue en deuda con los ciudadanos que le dieron su voto en las elecciones de 2016.

Quizás el gobernador de Chihuahua -como Jesús en las bodas de Caná en Galilea-, según la historia que cuenta la Biblia-, haya dejado el mejor vino para el final de la ‘fiesta’, pero las muchas dudas sobre los procesos, el escepticismo y la impaciencia de los gobernados amenazan con revertirse en contra del mandatario panista.

A Javier Corral le hace falta más que el ‘milagro’ de las bodas de Caná, porque ni el anuncio de las millonarias inversiones en obras, que con suerte y con los recursos en mano, comiencen por allá de mediados de 2020, ni la aprehensión de un mayor número de exfuncionarios de menor rango en las estructuras del gobierno, servirán para saciar la sed de justicia de los miles de chihuahuenses que se han sentido burlados, tanto por el César (Duarte), como por el hoy gobernador panista de la entidad.

Para muestra de que en la política cualquier cosa suele suceder, aún hasta lo más impensable, véase el caso de Juan Ramón Flores, quien junto con Marcelo González Tachiquín fue de los hombres más cercanos y más brillantes en el equipo del exgobernador de Chihuahua.

Juan Ramón Flores Gutiérrez, llegó a la 4ª transformación por la puerta grande.

Es oficialmente desde el pasado 11 de julio el nuevo vocero de la Secretaria de Educación Pública (SEP) y es el hombre de confianza del titular, Esteban Moctezuma, quien a su vez es el hombre en quien ha depositado tamaña responsabilidad el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador.

Un asunto de ingenio, capacidad y de relaciones que la política da.

El chihuahuense Flores Gutiérrez sustituyó en la SEP a Pedro Díaz de la Vega, quien ocupará el área de Planeación Estratégica.

Y quien lo dijera, tan cerca del César, el hombre al que le manejó por un buen rato los asuntos más espinosos y las relaciones más intrincadas con los medios de comunicación en el estado de Chihuahua y en la capital, y ahora tan cerca de López Obrador, el líder de la cuarta transformación. Los vuelcos que da la vida.

Juan Ramón Flores Gutiérrez se desempeñó como coordinador de Asesores en la Oficina del secretario de Educación; coordinador de Comunicación Social en el Gobierno de Chihuahua en la administración de César Duarte; coordinador de Asesores de la Presidencia de la Cámara de Diputados, en la que también fue diputado federal.

Además, fue gerente general de Diconsa en la Zona Norte–Centro; asesor del secretario de Gobernación, y de Desarrollo Social, y asesor del subsecretario de Planeación, en la Secretaría de Educación Pública

Enhorabuena para el amigo Juan Ramón Flores, que tiene de frente la mejor oportunidad de su vida. Un orgullo para sus padres, maestros, y dos sencillas personas que se forjaron justamente al abrigo de la educación en México, a quien esto escribe, tuvo hace unos cuantos años, la oportunidad de conocer por mero accidente en la mesa de comida de un conocido centro comercial de Ciudad Juárez.

Se va Corral, pero no así /

El gobernador de Chihuahua Javier Corral Jurado sí se va, pero no así, tan de fea forma como pretenden sus detractores, a través de la figura de la revocación que no pocos anhelaban.

El reciente fallo del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) ratificó que la solicitud para organizar un plebiscito revocatorio para el gobernador Javier Corral, no es procedente, por lo que sus opositores tendrán que esperar tiempo y ejecutar otras maniobras para darle ‘piso’ al gobernador de la entidad.

El Tribunal de Poder Judicial de la Federación confirmo la noche del pasado miércoles la resolución tanto del Instituto Estatal Electoral (IEE) como del Tribunal Electoral de Chihuahua (TEE), por considerar que se vulnera el principio de retroactividad.

El gobernador de la entidad, un experto en el manejo de la retórica, que suele mentir con mucha facilidad a sus gobernados, especialmente cuando se trata de prometer en las cosas de la política, se va.

Y aunque él jura y perjura que se mantendrá en la responsabilidad de su gobierno hasta el último segundo de su quinquenio (2016-2021), los gurús aseguran que Javier Corral pedirá licencia para participar como candidato a diputado federal en 2021.

Irá por la plurinominal de su partido, y de allí, saltará al aparador de lo que mejor sabe hacer en política: retórica y protagonismo desde San Lázaro, desde donde construirá su campaña política al 2024.

Eso lo saben en el círculo más cercano del gobernador de Chihuahua.

Y si no llegó a la justa pasada de 2018, no fue porque no quisiera, sino porque Ricardo Anaya, entonces presidente nacional del PAN y posterior candidato presidencial tenía ya todo planeado para figurar en las boletas de 2021.

El ‘war room’ lo operaba, entre otros, Pepe Pérez Espino y un grupo especial de colaboradores que ya tenían todo preparado para el salto de Corral a la candidatura presidencial.

Y mire que en política, como lo apuntamos arriba, todo es posible. A Javier Corral le urge dejar el gobierno de Chihuahua, del que no ha logado buenos resultados. El suyo ha sido mediocre y se cuenta ya, entre los peores que ha tenido el estado en su historia.

Por esa y por muchas otras razones ligadas al apetito desmedido de ambición política y de egos, más que económico, el gobernador Javier Corral lanzara su candidatura a una diputación federal. Un espacio cómodo y de poder político, que maneja con ‘maestría’ el chihuahuense, y el cual, incluso, le permitió en su momento confrontar a los presidentes de su partido: Vicente Fox Quesada y Felipe Calderón Hinojosa.

Y qué importa que en Chihuahua, Javier Corral Jurado hasta ahora no haya hecho absolutamente nada. Así es la política, y así son los hombres del poder y del sistema político.

Javier se va, pero no por la puerta trasera de Palacio como algunos lo habían planeado bajo la estrategia de la solicitud de revocación interpuesta el pasado 25 de marzo por parte de Óscar Humberto González quien solicitó al Instituto Estatal Electoral organizar una consulta pública para determinar si Corral Jurado debía o no, continuar al frente del cargo.

Corral se va, pero no así.

Remover enlaces operativos /

Salió a la palestra el excandidato priista a gobernador de Chihuahua, Enrique Serrano Escobar, y fue para pedir que el Comité Ejecutivo Nacional del PRI, remueva los enlaces operativos nombrados por parte de la Comisión Nacional de Procesos Internos.

La ‘tibia’ petición de Serrano, el coordinador de la campaña política de la exgobernadora de Yucatán, Yvonne Ortega Pacheco, tendrá que esperar una respuesta del partidazo de Insurgentes en la capital del país.

En un escueto “comunicado de prensa”, que más bien quedo enmarcado en un documento dirigido a la opción publica, Serrano hizo referencia a la elección del 11 de agosto y acusó “irregularidades” en el proceso interno, al señalar la parcialidad de quienes fungen como dirigentes estatales y como coordinadores distritales, han manifestado públicamente su “predilección” por el candidato Alejandro Moreno Cárdenas.

Pide pues que se remuevan los enlaces operativos nombrados para el estado de Chihuahua y que atienda al cumplimiento del propósito “democrático” con las vertientes de la “legalidad”, “imparcialidad”, “objetividad” e “independencia”.

El exalcalde del PRI acusa a la proclividad de una formula política al interior de su partido.

Por cierto que al hacerlo púbico en las redes sociales y en los grupos de chats, el expresidente municipal se llevó sonoros reclamos de expriistas que cuestionaron su participación y que señalaron que esa fue la misma forma en que el exgobernador de Chihuahua lo eligió como candidato a gobernador en la entidad.

Serrano no se quedó con la daga adentro, y dijo que en el PRI los tiempos y las estrategias van cambiando. Y que a él (Enrique) lo eligió como candidato el entonces presidente de México, Enrique Peña Nieto.

Cosas de simulación política, le espetó un panista que participa en uno de los chats políticos de la ciudad, donde por igual hay priistas, panistas y morenistas, amén de los más calados periodistas y comunicadores de Ciudad Juárez.

 

Tribunal le da ‘palo’ a Ulises Ruiz /

Le dieron ‘palo’ al exgobernador priista de Oaxaca, Ulises Ruiz, precandidato del PRI a la dirigencia nacional en el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TRIFE), y quedo legamente fuera de la contienda y de toda posibilidad de disputar la dirigencia nacional de su partido.

Esa instancia del poder judicial desecho su recurso de impugnación contra la convocatoria lanzada por el Comité Ejecutivo Nacional del PRI que lo había dejado fuera de la elección interna.

Las autoridades electorales consideraron que la convocatoria del PRI era clara y que no era posible combinar los apoyos del exgobernador y su compañera de fórmula, Coral Valencia para lograr el registro.

Y finalmente en la contienda se quedan los que ya estaban en la justa y ahora hacen campaña en la disputa de la elección interna: Alejandro Moreno ‘Alito’, Yvonne Ortega Pacheco y Lorena Piñón. Fuera queda Ulises Ruiz y sus sueños de ‘transformar’ al PRI.

Se va Jaime Flores de INFONAVIT /

El último de los reconocidos sobrevivientes del PRI en las estructuras del gobierno federal anuncio su renuncia como subdelegado de Infonavit en Ciudad Juárez.

Jaime Flores, excandidato a presidente municipal suplente y colaborador en el gobierno de Enrique Serrano Escobar, anunció su salida de la subdelegado de la dependencia.

Llega Adolfo Torres Chuca quien lo relevará en el cargo.

El priista había llegado a la subdelegación de Infonavit el 23 de diciembre de 2016, pero ayer se despidió.

“Hoy me pidieron la dependencia, llegaron temprano. Así que ya hice la entrega recepción, me despedí del personal  (…) Fue muy emotivo. Me voy con la frente bien en alto, creo que trabajamos mucho, creo que trabajamos bien, creo que pusimos bien el nombre del Infonavit. Así que me voy con esa satisfacción. Sé que vienen muchas cosas por hacer en el Infonavit que es una institución muy noble”, comentó el ahora exfuncionario de esa institución de la vivienda.

Comentarios: [email protected]

 

 

Commentarios

Leave a Comment

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.